Iniciativa

CARTEL ART DECOLas primeras evidencias de la participación y conversión de esta actividad como profesionales se remontan a finales del siglo XIX en la modalidad de cesta punta. Pero no será hasta 1917 cuando se presenten un cuadro de dieciséis raquetistas en el frontón Cedaceros de Madrid de la mano del empresario Ildefonso Anabitarte, quien promovió una serie de cambios en el jeugo para que éste fuera más rápido y vistoso.  Las raquetistas fueron las primeras deportistas en tener un contrato profesional. Grandes olvidadas de la pelota vasca, a pesar de que levantaban pasiones entre los años 20 y 80 en más de cuarenta canchas repartidas por España, México, Cuba o Estados Unidos.


foto 2Como modelo de iniciativa personal, destacar la figura de Mª Elena Hernández, natural de Veracruz (México), que empezó a jugar por afición familiar, siendo jugadora profesional durante cinco años en el Frontón Metropolitano hasta su cierre. Se trasladó a Madrid en 1972, donde desarrolló su profesión en el Frontón Madrid hasta 1980, coincidiendo con jugadoras como Isabel Rodríguez (Chiquita de Ledesma), Josefina González (Bene II), Mercedes Gonzalo (Merche) o Juana Resino (Juanita), siendo de las últimas en retirarse.

FOTO3La determinación que mostraron estas mujeres, pioneras del deporte, introdujeron la figura femenina en un terreno mayoritariamente masculino. Ahora la práctica de la pelota no es un terreno vedado para la mujer, aunque siguen siendo una minoría. En la actualidad, del total de federados en España tan sólo el 14% son mujeres. Aumentar la participación de la mujer en el deporte es una de las claves para conseguir los objetivos de igualdad de género enmarcado dentro de las políticas gubernamentales.